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LA SALUD Y LA ENFERMEDAD 2º PARTE

EME_APB02_CONT_R11_termometro.jpgAquí en este articulo vamos a conocer las dos manifestaciones de la enfermedad,  son de dos tipos, síntomas y signos,

 

SÍNTOMAS Y SIGNOS DE ENFERMEDAD.

 

Las manifestaciones de la enfermedad pueden ser de dos tipos, síntomas y signos, según sean detectables o no por la persona que está observando:

  • Los síntomas, son todas las manifestaciones que son únicamente perceptibles por la persona afectada. Son datos completamente subjetivos, que nota uno mismo.

El dolor, el hormigueo y el mareo que está describiendo esta persona son manifestaciones que percibe sobre el trastorno que padece. Podemos comprobar que el observador no puede verificar esos síntomas, sólo puede ‘creérselos’, ya que son sensaciones que percibe el paciente. EME_APB02_CONT_R10_dolor-copia-1.jpg

  • Los signos son las manifestaciones observables y medibles por la persona que examina. En este caso son los datos objetivos que pueden palparse, verse, oírse…

 

LOS SÍNTOMAS MÁS FRECUENTES.

 

Ahora que ya conocemos la diferencia entre un síntoma y un signo vamos a ver algunas de las manifestaciones más frecuentes de las enfermedades y que pueden aparecer en diversos trastornos.

 

Hay síntomas que son más o menos generales, y otros que están relacionados con determinados aparatos o sistemas. Son síntomas frecuentes:

  • El dolor, es una sensación de molestia, de intensidad variable, pudiendo llegar a ser incapacitante, que puede tener una afectación emocional importante; es decir que puede alterar completamente el estado de ánimo de la persona o impedirle la funcionalidad de alguna parte de su cuerpo. Por ejemplo, si te duele un pie, procurarás no EME_APB02_CONT_R12_agotada.jpgmoverlo, y si te duele mucho, es posible que directamente no puedas moverlo.

Aunque resulte un síntoma desagradable, ejerce una función de aviso, ya que generalmente indica que se está produciendo una lesión en los tejidos. Así por ejemplo, el dolor tras una quemadura indica que hay lesión en la piel, el dolor en un infarto de corazón indica que hay lesión en ese órgano, o el dolor permanente en una rodilla indica que la articulación probablemente está lesionada.

 

Es un síntoma que puede manifestarse de forma muy variada. ¿Verdad que cualquier persona ha sentido en algún momento un dolor punzante, un dolor difuminado, un dolor ondulante…? E incluso puede adoptar formas especiales según el órgano o el territorio afectado. Es muy distinto el dolor de estómago, el dolor muscular o el dolor que en ocasiones acompaña a la menstruación. Dolor de cabeza, dolor muscular, dolor articular, dolor de estómago, sea cual sea el tipo según localización, es uno de los motivos de consulta más frecuente en los centros de salud.

 

Una diferencia importante que debemos tener en cuenta es la duración del cuadro doloroso. El dolor agudo puede ser muy intenso pero tiene una duración limitada, corta, mientras que el dolor crónico, permanente, se acompaña generalmente de otras manifestaciones, tanto físicas como psíquicas. Es habitual que un dolor mantenido durante largo tiempo ocasione alteraciones del sueño, deterioro físico importante y también trastornos de tipo psicológico como agresividad, depresión…

 

El dolor, como síntoma subjetivo que es, puede ser percibido de forma distinta. No debe ‘juzgarse' la capacidad de resistencia al dolor ya que cada cual puede percibirlo con diferente intensidad.

  • La disnea, que es la sensación de falta de aire o de dificultad respiratoria. Este síntoma es común a enfermedades del aparato respiratorio, del aparato cardiocirculatorio, si se acompaña de palpitaciones, y también a algunos trastornos de la sangre.
  • El mareo. Es un vahído, la sensación de desmayo inminente o de movimiento en ausencia del mismo. Se puede acompañar de náusea. Aunque no sea una manifestación tan frecuente como las anteriores, es un tipo de síntoma que nos va a permitir comprobar la dificultad de interpretación por el personal sanitario, de la terminología que se utiliza de forma común. Seguro que con ese término eres capaz de identificar una sensación de malestar, pero si reflexionas un poco verás que ese término puede indicar cosas muy distintas. En algunos casos lo referimos para indicar la náusea, esa sensación que precede al vómito; otras veces puede ser sinónimo de vértigo, en el sentido de sensación de pérdida de equilibrio o de que la cabeza da vueltas; e incluso puede indicar esa sensación previa a la pérdida de conocimiento.
  • Y por último, no debemos olvidar tres síntomas que aparecen a menudo simultáneamente acompañando a muchas enfermedades: la astenia, que es la sensación de decaimiento, de cansancio, de ‘falta de energía’; la urticaria o picor, y la anorexia, que es la pérdida de apetito, tan frecuente también cuando uno no se encuentra bien.

LOS SIGNOS MÁS FRECUENTES.

 

Ante cualquier problema de salud, uno de los datos más valorables para concretar la sospecha diagnóstica es la detección de signos. EME_APB02_CONT_R14_jarabe.jpg

 

Ante una urgencia, por ejemplo, las primeras comprobaciones a realizar están relacionadas con la detección de determinados signos. ¿Está consciente? ¿Respira? La inconsciencia y la ausencia de respiración son signos que podemos verificar perfectamente.

 

A nivel mucho más cotidiano existen también signos compartidos por distintas enfermedades, como por ejemplo:

  • La tos, la expulsión brusca del aire de los pulmones que se produce como mecanismo de defensa, ya sea reflejo o voluntario, ante la irritación de las vías respiratorias bajas, como por ejemplo por el humo del tabaco. Es un signo que a menudo indica infección respiratoria pero puede presentarse también en otros trastornos respiratorios y en enfermedades cardíacas.
  • El vómito, que es la expulsión del contenido del estómago precedido normalmente por la náusea. Generalmente se produce por un problema en el estómago pero también puede tener otros orígenes, como por ejemplo, algunas enfermedades del sistema nervioso, como la meningitis, e incluso puede acompañar a dolores intensos.
  • La fiebre, el aumento de la temperatura corporal por encima de 37ºC, que como sabemos se determina con el termómetro. Hay que tener en cuenta que la temperatura corporal tiene oscilaciones a lo largo del día (es ligeramente superior por la tarde) y además, no se considera como tal hasta que alcanza los 38ºC. Un aumento de temperatura entre 37ºC y 38ºC se denomina febrícula.

Este signo aparece en muchos trastornos como infecciones, inflamaciones, tumores, problemas hormonales… pero en sí no es una enfermedad que haya que tratar. Generalmente se acompaña de otras manifestaciones, como la pérdida de apetito (anorexia), la rapidez en las respiraciones y el pulso o el dolor de cabeza… Cuando un conjunto de síntomas y signos aparecen de forma conjunta se habla de síndrome. En este caso hablaríamos de síndrome febril, para referirnos a todas esas manifestaciones mencionadas.

 

Síndrome es distinto de enfermedad, ya que el conjunto de síntomas y signos que lo constituyen aparecen en diversas enfermedades.

 

LOS SIGNOS VITALES.

 

Pero además de los anteriores, hay otros signos que, más que frecuentes, son extremadamente importantes. Son los llamados signos vitales, que cobran especial importancia a la hora de valorar el estado de un paciente en una emergencia.Se llaman signos vitales porque valores anómalos en cualquiera de ellos pueden comprometer incluso la supervivencia del paciente. Son los siguientes. EME_APB02_CONT_R15.2_Pulso.jpg

  • El pulso o frecuencia cardíaca. Es la pulsación provocada por la expansión de sus arterias como consecuencia de la circulación de sangre bombeada por el corazón. Su ausencia o la frecuencia cardíaca baja indica que el corazón ha dejado de bombear sangre, por lo que habrá que actuar de urgencia para intentar reanimar al paciente.
  • La temperatura. La temperatura corporal normal, de acuerdo con la Asociación Médica Americana (American Medical Association), puede oscilar entre 36,5 y 37,2 °C. Tanto la fiebre o febrícula como la hipotermia son signos claros de que algo no está funcionando bien en el organismo del paciente.
  • La presión arterial. Es la presión que ejerce la sangre contra la pared de las arterias. Es imprescindible para que circule la sangre por los vasos sanguíneos y aporte el oxígeno y los nutrientes a todos los órganos del cuerpo para que puedan funcionar.
  • La frecuencia respiratoria. Es el número de respiraciones que efectúa un ser vivo en un lapso específico (suele expresarse en respiraciones por minuto).

LOS GRUPOS DE ENFERMEDADES.

 

Si tuvieras que decir, entre todas las enfermedades que conoces, qué tipos son los más frecuentes en nuestro entorno, seguramente pensarías en las infecciones, en el cáncer o en las enfermedades del corazón. En realidad estos son, por razones distintas, los tres grupos más representativos en nuestra sociedad, pero no es así en otros entornos geográficos, culturales, etc. EME_APB02_CONT_R16_herida.jpg

  • Las infecciones ya sabes que están causadas por agentes biológicos, gérmenes que invaden el organismo y se multiplican en su interior porque los mecanismos de defensa no han sido capaces de neutralizarlos.

El itinerario en la transmisión del germen se denomina cadena infecciosa.

 

El primer eslabón de la cadena lo constituye la fuente de infección, el lugar donde viven los gérmenes, generalmente una persona o un animal infectados o el propio suelo. Mediante distintos posibles mecanismos de transmisión o contagio los microorganismos llegarán a la persona sana. El contagio puede ser directo si hay contacto físico entre la fuente de infección y la persona, pero puede ser a través de alimentos y agua contaminados, a través del aire, de insectos o de objetos.

 

Aunque hay una incidencia muy alta de infecciones en nuestro medio, es cierto que buena parte de ellas son banales, y que la aplicación de vacunas para prevenirlas o el uso de antibióticos para tratarlas han reducido mucho su gravedad.

 

Sobre las enfermedades del corazón, seguramente se te ocurre el infarto como la más representativa. Pero en realidad éste forma parte de un grupo de enfermedades en las que el problema común radica en las arterias, especialmente de algunas zonas como el cerebro o el corazón.

  • Estas enfermedades vasculares las veremos más adelante, en los aparatos y sistemas correspondientes; pero debes ir identificándolas como muy importantes por su frecuencia y porque requieren a menudo atención sanitaria de urgencia.
  • En el anterior post ya hemos hecho referencia a los tumores malignos, al cáncer. ¿Recuerdas cuál era la diferencia fundamental entre un tumor benigno y un tumor maligno?

Las localizaciones más frecuentes en nuestro país varían según el sexo. En las mujeres el cáncer de mama es el más frecuente, seguido del cáncer de colon (intestino grueso); mientras que en los hombres es el cáncer de pulmón, seguido también del cáncer colon.

 

LA EVOLUCIÓN DE LA ENFERMEDAD (I).

 

Las enfermedades transcurren por fases o períodos: EME_APB02_CONT_R18.2_Convaleciente.jpg

  • Inicialmente, la enfermedad no presenta todavía ningún tipo de sintomatología. En el caso de las enfermedades infecciosas este periodo se llama de incubación. ¿No has oído en alguna ocasión esta expresión?: “Creo que estoy incubando algo” Pues ya ves que es una expresión utilizada correctamente para describir esa sensación previa de que algo va a ocurrir.
  • Cuando aparecen los primeros síntomas y signos de forma vaga se trata del periodo prodrómico. La persona nota las primeras manifestaciones de la enfermedad: malestar general, cansancio, pérdida de apetito… Y por ello a estas manifestaciones se les llama pródromos.
  • El periodo de estado o clínico es el que presenta el máximo de síntomas y signos de la enfermedad.
  • Si la enfermedad evoluciona favorablemente, disminuye la sintomatología, se trata del periodo de declinación.
  • Y finalmente, en la última fase, de convalecencia o resolución, de nuevo casi no hay síntomas. Es un período parecido al prodrómico.

Si la enfermedad se supera puede evolucionar hacia una curación total, o hacia la curación incompleta con secuelas, pero también puede convertirse en una enfermedad crónica.

 

Una enfermedad puede ser aguda o crónica según dure menos o más de treinta días respectivamente.

 

Una enfermedad crónica puede durar meses, como algunas hepatitis; años, como muchos cánceres; o quizá toda la vida, como la diabetes.


LA EVOLUCIÓN DE LA ENFERMEDAD (II).

 

De todas formas a lo largo de la enfermedad pueden ocurrir incidencias que alteren esa evolución que se ha descrito.

EME_APB02_CONT_R20_uci.jpg 

Es relativamente frecuente en personas con enfermedades crónicas y un estado de salud realmente deteriorado, que se produzcan complicaciones.

 

La complicación de una enfermedad es la aparición de un nuevo trastorno que agrava la enfermedad inicial. En el ambiente hospitalario son relativamente habituales las complicaciones infecciosas.

 

Un paciente puede ingresar por un problema respiratorio, o una intervención quirúrgica, y a lo largo del ingreso padecer una infección nosocomial, adquirida en el propio centro hospitalario por gérmenes que generalmente son mucho más agresivos y resistentes a los antibióticos que los externos.

 

Obviamente su problema respiratorio o la evolución favorable de su intervención quirúrgica puede alterarse y modificar el curso de la enfermedad.

 

Teniendo en cuenta las condiciones de la persona que padece la enfermedad o lesión y el conocimiento de la evolución general que tiene cada enfermedad, puede establecerse su pronóstico.

 

Se trata de la predicción que hace el personal médico sobre la evolución futura y el desenlace de la enfermedad.

 

Como puedes imaginar hace referencia a muchas cosas: si va a vivir o no, si la enfermedad va a dejar secuelas, si podrá llevar el mismo tipo de vida que antes...

 

Teniendo en cuenta la gravedad, el pronóstico será:

  • Leve, si se prevé que la persona puede mejorar salvo si aparece una complicación imprevista.
  • Grave o muy grave, si existe un porcentaje alto de mortalidad.
  • Reservado, cuando hay posibilidad de equivocarse en la predicción, ya sea porque no se sabe con seguridad lo que tiene o se desconoce la posible evolución.

Continuara…..La terminología en patología.

 

Antony

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