Overblog Todos los blogs
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU

Unidos, además de por amistad, también por un sin fin de ideas en común, nos ponemos a vuestra disposición para ayudaros en todo lo que esté a nuestro alcance, tanto en cuestiones de ámbito sanitario como en los derechos y obligaciones laborales, como también información de interés que podáis tener dentro del trabajo que estáis desempeñando.

Publicidad

LA SALUD Y LA EMFERMEDAD

LA SALUD Y LA ENFERMEDAD (I).                                                                                   untitled-copia-4.png


¿Qué es para ti la salud? ¿Cuándo dices que estás enfermo?

 

En el entorno sanitario vamos a tratar con personas que en mayor o menor medida han perdido la salud temporal o de forma permanente. Y precisamente todas las actuaciones van a intentar recuperar esa salud o en todo caso, si eso no es posible, mejorar la calidad de vida.

 

Pero ¿cuál es la línea que separa esos dos estados de salud y enfermedad? ¿Todo el mundo los percibe de igual forma?

 

Iniciamos la inmersión a la Patología, ese campo que se refiere, como recordarás, al estudio de las dolencias, de las enfermedades.

 

Debemos ponernos de acuerdo en lo que significa salud y lo que significa enfermedad.

 

Sorprende que la salud, un término manejado por todos según nuestro razonable criterio, haya generado tanta escritura. Pero es cierto que, dado que la enfermedad es precisamente la alteración de la salud, y que las actividades médicas pretenden devolver la salud, hay que ser precisos en su definición.

 

No es fácil definirla, ya que la constituyen elementos complejos, y además, hay que añadirle la percepción personal que cada cual tiene de ella, el punto de vista de quien es preguntado sobre su salud; y que por tanto estará sometido también a la percepción del entorno social de la persona e incluso al momento histórico en el que se vive.

 

LA SALUD Y LA ENFERMEDAD (II).

 

¿No te parece que en un ambiente de dificultades económicas, en el que lo más importante es la simple supervivencia, un dolor de cabeza puede pasar desapercibido? ¿Tendrá el mismo valor un problema digestivo de acidez en una persona inmersa en un conflicto bélico que para cualquiera de nosotros?

 

La idea que la misma persona tiene de su estado de salud es muy importante, pero tampoco podemos considerarla exclusiva. Alguna vez hemos oído algo parecido a esto:

 

‘Estoy perfectamente, me encuentro bien, pero me han detectado un tumor y van a operarme’   

 

¿Debemos considerar sana a una persona que se siente bien pero padece un tumor?

 

Incluso, dependiendo de la generación a la que nos refiramos o del grado de desarrollo de una sociedad, la concepción de la salud es mucho más amplia de lo que supone para nosotros, en el sentido de que un estado saludable puede incluir incluso cierto grado de trastornos. Es frecuente en ancianos pensar que sus achaques son propios de la edad y que su estado es inmejorable, teniendo en cuenta sus años. O por ejemplo, en algunas zonas de China, donde tradicionalmente se ha padecido hambre, estar gordo se considera síntoma de buena salud, lo que ha provocado que con el desarrollo económico el número de niños obesos haya aumentado preocupantemente, y sin embargo sus padres y madres los ven plenamente saludables.

 

En los primeros intentos de ponerse de acuerdo en el término, se había considerado que la salud era algo tan sencillo como la ausencia de enfermedad, pero decir eso, aunque lo entendamos perfectamente, no es decir demasiado; ya que pretende definir mediante una negación. Finalmente la Organización Mundial de la Salud (OMS) la definió como ‘el estado de completo bienestar físico, mental y social y no tan solo la ausencia de afecciones o enfermedades’ pero también esa definición a lo largo de los años ha sido reconsiderada.

 

El Diccionario Terminológico de Ciencias Médicas define la enfermedad como:

 

‘Alteración o desviación del estado fisiológico en una o varias partes del cuerpo, de etiología (causa) en general conocida, que se manifiesta por síntomas y signos característicos y cuya evolución es más o menos previsible.'

 

¿Te parece una buena descripción? Pues está sujeta a diversas críticas que defienden una postura mucho más positiva ante la enfermedad. Para entendernos, existe una tendencia general a darle un valor extraordinariamente negativo a los trastornos, mientras que algunas disciplinas defienden un sentido ‘positivo’ de la enfermedad, ya que supone las manifestaciones de la lucha por restablecer la salud.

 

De todos modos, hay un hecho importante y es que la salud supone un equilibrio que se rompe con la aparición de la enfermedad. Y la ruptura de este equilibrio, requiere afrontar la enfermedad desde diferentes puntos de vista.

 

La enfermedad es el resultado de la reacción del organismo en particular frente a un agente que lo altera. Por ello en realidad no deberíamos hablar de enfermedades sino de enfermos.

 

LAS FUENTES DE LA PATOLOGÍA.

 

Aunque no hayamos conseguido ponernos de acuerdo en estas apreciaciones, cuando estamos ante cualquier problema de salud se sigue un protocolo mental que intenta identificar el proceso dinámico de la supuesta enfermedad.

 

La Patología, muy relacionada con la Anatomía y la Fisiología humanas, va a estudiar ese proceso. Es la parte de la medicina encargada del estudio de las enfermedades en su más amplio sentido, es decir, como procesos o estados anormales de causas conocidas o desconocidas.

 

Y para dar respuesta a esas tres preguntas, existen tres disciplinas encargadas del estudio de las alteraciones del organismo:

  • La Etiología investiga el porqué, es decir, ¿cuáles son las causas de la enfermedad? ¿Qué la desencadena?. Ya veremos más adelante que en muchas ocasiones no hay una causa única para una enfermedad sino que generalmente existen diferentes posibles causas, o incluso la combinación de ellas, aunque es verdad que algún factor juega un papel primordial.

Imaginemos un trastorno cualquiera, por ejemplo una gastroenteritis originada por un alimento que probablemente no estaba en buen estado. En este caso la causa de la gastroenteritis es infecciosa, por la presencia de microorganismos que han contaminado el alimento.

 

Pero si habláramos de las gastroenteritis en general, al pensar en la etiología, quizá se nos ocurriría alguna otra causa, como por ejemplo, la ingesta de un tóxico.

  • La Fisiopatología va a tratar el cómo, ya que estudia las alteraciones en el funcionamiento del organismo en el curso de la enfermedad. En el caso de esa gastroenteritis que ha surgido, explicaría qué fenómenos anómalos desencadena en el estómago y en el intestino la infección.
  • La Semiología analiza el qué ocurre, o las manifestaciones y fenómenos que ocasiona el trastorno. Seguramente conocemos bien los que aparecen en una gastroenteritis: dolor en la boca del estómago, vómito, pérdida de apetito, dolor abdominal en forma de retortijones, diarrea…

De estas subdivisiones vamos a centrarnos especialmente en la Etiología y la Semiología, ya que son los apartados que van a resultarnos más útiles al tratar las enfermedades más frecuentes por aparatos y sistemas

 

LA ETIOLOGÍA DE LA ENFERMEDAD (I).1.png

 

A pesar de la gran cantidad de factores etiológicos, causantes de trastornos, y que muchas veces actúan en combinaciones diversas, es importante hacer una clasificación general de las causas que originan enfermedad.

 

Pero recuerda que no debe caerse en la simplificación de relacionar un factor etiológico (causa) con una enfermedad, ya que la realidad es muy distinta. Un ejemplo para entenderlo: está completamente demostrado que la inhalación de humo del tabaco es un factor relacionado con el cáncer de pulmón, pero como bien sabes no todas las personas fumadoras padecerán esta enfermedad. Eso significa que, aunque haya relaciones muy estrechas entre causa-efecto, hay otros factores que también están presentes, como es el caso de la predisposición personal o familiar e incluso factores probablemente desconocidos hasta el momento.

 

Algunos trastornos tienen un origen genético, son las denominadas enfermedades hereditarias, que se transmiten de progenitores a descendientes a través de la información genética de las células.

 

Este tipo de enfermedades pueden manifestarse ya desde el momento del nacimiento o bien aparecer en edades posteriores. Es el caso por ejemplo del acné vulgar, la miopía, la epilepsia o la sordera de nacimiento…

 

Este último ejemplo te va a permitir distinguir la diferencia entre enfermedades congénitas y hereditarias. Las enfermedades congénitas son las que se presentan desde el momento del nacimiento.

 

Pero muchas de las afecciones congénitas no son hereditarias sino producidas durante el crecimiento del feto en el embarazo o durante el parto. Sobre la sordera que hemos mencionado como ejemplo, debes saber que no todas son de origen hereditario, sólo 1/3, ya que el resto se deben a problemas surgidos durante el embarazo. Y de forma parecida: un parto difícil que ha ocasionado lesiones en el recién nacido puede dar lugar a una parálisis cerebral congénita, desde el nacimiento, que no tiene relación alguna con la herencia.

 

No todas las enfermedades hereditarias son congénitas ni todas las enfermedades congénitas son hereditarias.

 

LA ETIOLOGÍA DE LA ENFERMEDAD (II).

 

También los agentes quimicotóxicos constituyen un grupo de factores que pueden originar enfermedades. Los tóxicos son sustancias que en cantidades relativamente pequeñas pueden producir enfermedad e incluso la muerte. Podemos incluir gases, venenos y un gran número de productos químicos que pueden penetrar en el organismo por distintas vías de entrada.

 

Seguro que conoces la recomendación de no abrir las latas de conservas vegetales que estén abombadas o que al abrir emiten un sonido de expulsión de gas. Esa lata podría contener un tóxico liberado por microorganismos que ha contaminado el alimento; y cuya ingesta origina un trastorno muy grave que puede ocasionar la muerte.

 

 Los agentes biológicos también van a ser causantes de trastornos. Bacterias, virus, hongos, parásitos, etc. provocarán las enfermedades infecciosas y parasitarias.

 

A estas alturas ya se nos habrá  ocurrido una gran cantidad de factores causantes de enfermedades: las deficiencias y los desórdenes en alimentación, los factores psicológicos y emocionales (eczema, algún tipo de dolor de cabeza…).

 

No vamos a verlas todas, pero fíjate que incluso la propia actividad médica para el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades puede generar otro trastorno o agravar el que ya existía. Las enfermedades iatrogénicas son las que aparecen como consecuencia no de una mala práctica médica, sino como resultado de los riesgos, los efectos secundarios o indeseables de las actividades terapéuticas.

 

Por último, cabe la posibilidad de que en algunos trastornos seamos incapaces de identificar la causa directamente relacionada. En este caso hablamos de enfermedades idiopáticas. Con un ejemplo va a ser fácil comprender el sentido de este término: de todas las formas de obesidad, un porcentaje importante no está ligado a alteraciones conocidas que puedan ser la causa de ese problema. Una persona obesa por un trastorno en el funcionamiento de alguna glándula del organismo, decimos que padece a una obesidad secundaria a un problema endocrino; y además es probable que en ese caso se resuelva su sobrepeso si se consigue resolver su problema glandular. Pero si se desconoce la causa que origina su sobrepeso, diremos que la persona padece una obesidad idiopática. Idiopático significa de origen desconocido.

 

Continuara ….. En el siguiente capítulo síntomas y signos de enfermedad.

Publicidad
Regresar al inicio
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post