Unidos, además de por amistad, también por un sin fin de ideas en común, nos ponemos a vuestra disposición para ayudaros en todo lo que esté a nuestro alcance, tanto en cuestiones de ámbito sanitario como en los derechos y obligaciones laborales, como también información de interés que podáis tener dentro del trabajo que estáis desempeñando.
Tranquiliza a la mujer y colócala en un sitio cómodo. Si el parto se produce en una casa, la podrás colocar sobre una cama, tumbada boca arriba y con las piernas flexionadas (con los talones apoyados en el borde de la cama). La situarás a lo ancho de la cama, para que de esta forma puedas asistirla mejor. Además le colocarás un cojín debajo de los muslos para elevarlos.
Si no hay cama la puedes situar en el suelo, en decúbito supino, con las piernas flexionadas y sobre unas sábanas limpias. No hace falta que prepares un “campo estéril”, pero sí es importante que coloques la zona de la vulva de la mujer sobre una superficie limpia.
Ya puedes ver su cabeza.
Protege el periné para evitar desgarros. Ya se ve la cabeza del bebé por la vulva de la mamá (el feto está coronando). Ahora debes controlar la cabeza del feto para impedir salga de forma brusca, de esta forma evitarás desgarros en la madre. NO tienes que ayudar a salir la cabeza, las contracciones uterinas y la fuerza que hace la madre con su abdomen serán suficientes para que esta salga.
Tu objetivo será controlar la velocidad de salida de la cabeza y además, proteger el suelo pélvico de la madre.
Es normal que cuando la cabeza está coronando, la mujer sienta la necesidad de empujar con fuerza, pídele que en ese momento controle la fuerza de expulsión.
En este momento la posición de tus manos es la siguiente:
¡Ya ha salido la cabeza! Ha salido por completo la cabeza, el bebé está mirando hacia abajo (esta es la posición más frecuente). Esto quiere decir que sus hombros están perpendiculares a la vulva de su madre; De esta forma es imposible que puedan salir, tienen que estar en el mismo sentido que la vulva. Para esto la cabeza y el cuerpo del bebé rotan con la ayuda de las contracciones.
Tú puedes facilitar esta rotación: coge suavemente la cabeza del bebé con las palmas de tus manos y acompaña el movimiento de rotación. Te surgirá la duda de hacia qué lado rotará, no te preocupes, el bebé lo puede hacer solo, tu única función es acompañar el movimiento.
Después de la rotación, la cabeza del bebé mirará la nalga de su mamá (la derecha o la izquierda).
Limpia las secreciones del niño para que pueda respirar. Usa un paño limpio o una compresa. Limpia la nariz y la boca del bebé de la misma forma que lo harías si le "sonases la nariz".
Ahora que la cabeza ha salido por completo es el momento de comprobar que el cordón umbilical no esté enrollado en el cuello del bebé. En caso de que así sea, lo bebes desliar con mucho cuidado y después lo deslizarás por la cabeza del bebé. Si no puedes descomprimir el cuello del bebé, coloca dos pinzas umbilicales y corta el cordón entre las dos pinzas. Ahora podrás liberar el cuello del bebé.
Recuerda que una vez que su cabeza está fuera, este ya podrá respirar. Tus manos la deben estar sujetando para que no caiga.
Ya sale el resto del cuerpo.
Ahora tienen que salir los hombros. Ahora puedes ver el hombro superior (el que pega al pubis de la madre), este será el primero en salir. Para facilitar su salida, sostén la cabeza del bebé entre las palmas de tus manos y dirígela hacia abajo, hacia el ano de la madre, aprovecha la fuerza de una contracción. De esta forma apenas tendrás que tirar del bebé.
Una vez liberado el hombro superior, lo tendrá que hacer el inferior. Para esto eleva la cabeza del bebé hacia el pubis de la madre.
¶ Después de salir los hombros del bebé, la salida del resto del cuerpo se produce de forma espontánea. ¡Ahora tu función será cogerlo para que no se caiga!
¶ A continuación lo colocarás encima del abdomen de la madre y lo taparás de inmediato. Así evitarás que pierda calor. Lo ideal sería colocarlo sobre el pecho de la madre, pero puede que el cordón umbilical no sea tan largo como para conseguirlo. No elimines la capa de sebo que cubre la piel del bebé, esta le sirve para mantener la temperatura corporal.
¶ Pinza y corta el cordón umbilical. Para esto, coloca una "pinza de cordón" a unos 15 centímetros de la barriguita del bebé. La otra pinza la colocas justo al lado de esta. El cordón se corta entre las dos pinzas después de haberte asegurado de que están perfectamente cerradas. Lo ideal es usar unas tijeras estériles o una hoja de bisturí. ¡Ahora sí que puedes colocar al bebé en el pecho de su madre!
¿Y si no tienes ningún material para pinzar el cordón?
Si no tienes el instrumental adecuado para pinzar el cordón umbilical, usa un trozo de hilo o cordón: Haz un nudo fuerte, sobre el cordón umbilical, a 15 centímetros de la barriguita del bebé. ¡Anúdalo fuerte!, ten en cuenta que tu objetivo será cortar la circulación sanguínea del interior del cordón.
Después dobla una parte de cordón umbilical y anúdala sobre la ligadura anterior. No tengas prisa por cortarlo; ya no circula sangre por él, el niño está encima de su madre y ambos se encuentran de maravilla.
¿Y la placenta?
Ya ha salido el bebé, pero la placenta aún continúa dentro.
La placenta se expulsa sola con la ayuda de los dolores de entuerto de la madre. Lo hará a los 10 - 30 minutos después de la salida del bebé. Ahora NO es necesario que protejas el periné de la madre ya que la placenta es de consistencia blanda y se adapta perfectamente al canal del parto.
Traslada a la madre y al bebé hacia el hospital. La madre va tumbada boca arriba, el bebé está sobre su pecho. Ambos estarán muy bien arropados. En la vagina de la madre colocarás una compresa estéril o una toalla limpia, le pedirás que cruce las piernas para evitar sangrados excesivos.
Aquí quiero dejar claro y explicar lo ¿Qué es la Episiotomía?
Es una intervención quirúrgica simple cuyo objetivo es ensanchar la parte inferior de la vagina, vulva y periné, para facilitar la salida del bebé y evitar desgarros.
Actualmente es una técnica controvertida y no están nada claros sus posibles beneficios. Por eso la decisión de hacerla o no queda a criterio del médico que asiste el parto.
¡Si tú estás asistiendo el parto fuera del hospital NUNCA harás la episiotomía!
Cuidados del recién nacido.
Los cuidados inmediatos del recién nacido van encaminados a evitar la pérdida de calor y a limpiar las vías respiratorias, principalmente. Tu actuación cambiará dependiendo de si eres integrante de un equipo de emergencias o si vas solo en tu ambulancia.
¶ Seca al bebé, pero sin frotar, para no eliminar la capa grasa que lo cubre, esta evita que pierda calor. Después envuélvelo en otra toalla seca, dejando su cara descubierta. Colócalo de lado en un lugar cálido para que el médico lo pueda valorar y el enfermero aspire sus vías respiratorias. Después se lo puedes dar a su madre para que le de calor. Si vas solo en tu ambulancia, colócalo inmediatamente sobre el pecho de su madre con la carita girada hacia un lado. Después cubre al bebé y la madre para que no pierdan calor. Si no tienes nada para cubrirlo, no te preocupes déjalo desnudo sobre la piel de su madre, cúbrelos con una manta, su mamá le servirá de fuente de calor.
Como norma general, y para los meses fríos, siempre que vayas a asistir a una mujer embar azada, deja la calefacción del habitáculo asistencial de tu ambulancia encendida.
¶ A continua ción tienes que comprobar que las vías aéreas están limpias. Si el niño NO puede respirar o lo hace con dificultad, tendrás que limpiarlas; Succiona con cuidado primero la nariz y después la boca. Hazlo de forma suave e introduce solamente la punta de la sonda. En el hospital le harán una aspiración más profunda.
Si introduces la sonda más de lo debido, puedes estimular un reflejo vagal que anule la respiración del niño. Así que si el niño está respirando de forma adecuada, lo mejor es que No lo aspires y que lo hagan en el ho spital.
Recuerda: NO aspires las vías aéreas si no es necesario. Si el niño es capaz de expulsar las secreciones sin ayuda es mejor dejarlo tranquilo. Si el niño está llorando y vas solo en tu ambulancia, ¡olvídate de aspirarlo!
¿Qué cuidados necesita la madre?
En el caso de estés acompañado por personal médico y de enfermería:
¶ Se recomienda la canalización de una vía periférica antes del comienzo del período expulsivo. De esta forma se podrán administrar fármacos o líquidos en caso de que se produzca una hemorragia.
¶ Se debe monitorizar su frecuencia cardiaca, presión arterial y saturación de oxígeno.
¶ La mujer deberá estar en ayunas una vez comenzado el parto. En el caso de que se produzca una complicación sería necesario someterla a una anestesia general. Por ejemplo, en el caso de una cesárea urgente.
Complicaciones durante el parto.
Prolapso de cordón umbilical
El prolapso de cordón umbilical se produce cuando el cordón umbilical sale por el canal del parto antes que el bebé. Es decir, ves el cordón umbilical aparecer por la vagina antes que la cabeza del feto.
El principal problema radica en que el cordón umbilical es comprimido por el cuerpo del bebé, impidiendo así, que fluya sangre oxigenada de forma adecuada hacia el feto. Este hecho puede poner en peligro la vida del niño. En la mayoría de los casos habrá que sacarlo mediante una cesárea
En caso de que te encuentres con esta situación, lo que debes hacer es: colocar a la madre en la camilla tumbada boca arriba (decúbito supino) con las piernas flexionadas, eleva sus caderas, con mantas, toallas, etc., con el fin de disminuir la presión sobre el cordón. Pídele que no apriete y que trate de relajar el abdomen cuando sienta una contracción. Ponle una mascarilla de oxígeno, para intentar que aumente la concentración de oxígeno de su sangre y, de esta forma, llegará más al bebé. Y, ¡corre hacia el hospital!
Parto de nalgas
El parto de nalgas se produce cuando lo primero que sale por el canal del parto, es la parte trasera del bebé. Recuerda que lo normal es que salga primero la cabeza.
¿Cuáles son los riesgos de un parto de nalgas?
La parte más voluminosa del feto es su cabeza. Cuando se produce un parto normal (de cabeza), la cabeza encaja en el canal del parto y resto del cuerpo podrá pasar sin problemas. Si el parto se produce de forma inversa (de nalgas), puede ocurrir que el cuerpo salga sin problemas, pero la cabeza quede atascada en el canal del parto. Esto sería nefasto para el bebé. Existe controversia entre los especialistas en hacer parir a una mujer con el feto de nalgas o recurrir a la cesárea. En caso de optar por la vía vaginal, se suele hacer episiotomía, con un corte más amplio de lo normal.
Parto prematuro
Actualmente la supervivencia de los bebés prematuros es muy alta. En España, es posible que los bebés nacidos a partir de las 22 semanas de gestación, puedan salir adelante. Los bebés prematuros tienen la piel más fina que los nacidos de una gestación completa, por eso es muy importante que lo tengas en cuenta y los abrigues de forma adecuada. Recuerda que la mejor fuente de calor es el pecho de su madre.
Además, los bebés prematuros no pueden succionar ni tragar antes de la 34 semanas de gestación, por esto los tendrán que alimentar en el hospital mediante sondas.
También es posible que no pueda respirar de forma adecuada tras su nacimiento. Por eso, si es necesario le debes ayudar a respirar.
Antony