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En este artículo iremos viendo lo que es un Tromboembolismo Pulmonar, Edema Agudo de Pulmón (EAP), Otros signos de gravedad, y que son de suma importancia ya que todo TES debería saber y conocer.
Tromboembolismo Pulmonar
El TEP consiste en la obstrucción de las arterias que llevan la sangre al pulmón. Al no poder circular la sangre por la zona afectada del pulmón, no se puede producir el intercambio gaseoso y, por lo tanto, el paciente notará que se asfixia.
El responsable de la obstrucción de la circulación arterial pulmonar es un émbolo procedente, en la mayoría de los casos, de las venas de las extremidades inferiores.
Se produce en enfermos con antecedentes de trombosis en miembros inferiores, personas encamadas, convalecientes de cirugía, después de fracturas de huesos, etc.
Aquí vamos a ver lo ¿Qué es un trombo?, ¿y un émbolo?
En resumen: el trombo está quieto y el émbolo viaja. Cuando el trombo se desprende de la pared del vaso en que se ha formado se convierte en un émbolo.
Edema Agudo de Pulmón (EAP).
El edema agudo de pulmón consiste en la acumulación de líquido (suero procedente de la sangre) en los pulmones. Como te puedes imaginar será muy difícil que se pueda realizar el intercambio gaseoso de forma adecuada, por lo que el paciente sentirá una disnea muy intensa.
El motivo es que el corazón no bombea con suficiente fuerza la sangre al resto del organismo, lo que origina un acumulo de líquido en las zonas más bajas del cuerpo y en los pulmones.
El EAP comienza de forma brusca, muchas veces cuando el paciente está tumbado. Es una emergencia médica muy grave que, si no se trata de inmediato, puede acabar con la vida de tu paciente.
Puede ocurrir en personas que ya padecían del corazón o en casos de infarto de miocardio actual que es lo bastante grave como para hacer que falle la función del corazón.
¿Qué síntomas provoca el EAP?
Lo que te vas a encontrar es a un paciente que está muy inquieto, sudoroso, con mala coloración de cara (pálido), con tos y disnea intensa, que ha empezado bruscamente y que aumenta cuando el paciente está tumbado. Por eso el paciente quiere estar sentado volcado hacia delante y con los pies en el suelo, a ser posible colgando.
En casos muy graves el paciente escupe saliva con aspecto de espuma, de color blanquecino o rosada.
¿Cómo valoramos la respiración de un paciente?
Después de comprobar que tu paciente está consciente y su vía aérea es permeable, debes de valorar algunas características de su respiración. Para hacer la valoración de forma adecuada, le debes dar respuesta a estas preguntas: ¿Respira con dificultad?, ¿Respira rápido o lento?, ¿La respiración es superficial?
¿Respira con dificultad?
Las urgencias respiratorias engloban gran cantidad de cuadros de diferente gravedad y origen, pero el síntoma clave en estos procesos es la disnea.
Disnea es un término médico que significa dificultad respiratoria. El paciente tiene sensación de falta de aire y dificultad para conseguir una respiración eficaz.
Es un síntoma caracterizado porque la actividad respiratoria se hace consciente y penosa. Es un síntoma y como tal, una apreciación subjetiva del paciente, que la define como una sensación de “falta de aire”.
Hay varios tipos de disnea:
Importante: La disnea NO se considera patológica cuando surge después de un ejercicio intenso en personas sanas y con buena forma física, ni con el ejercicio moderado en personas poco acostumbradas al esfuerzo.
Recuerda: La disnea mejora con el paciente incorporado y empeora notablemente cuando lo tumbas
¿Respira rápido o lento?
La cantidad de veces que una persona respira en un minuto, se denomina frecuencia respiratoria. La determinarás contando las veces que se eleva el pecho de tu paciente.
¿Es superficial?
Tenemos que saber si la respiración es superficial o si los movimientos del tórax son profundos, como en la respiración normal.
Tenemos que prestar un especial cuidado en identificar respiraciones superficiales que muchas veces son inefectivas, es decir, no mueven la cantidad de aire necesaria para asegurar una adecuada oxigenación.
Otros signos de gravedad.
La cianosis se puede ver muy bien en los dedos, justo debajo de las uñas y también en los labios.
La cianosis, SÍ que es un dato objetivo de que el paciente necesita ayuda para respirar. Suele mejorar con la administración de oxígeno.
Importante: ¡Nunca traslades tumbado a un paciente con dificultad respiratoria!, trasládalo sentado o con la camilla incorporada. ¡No lo tumbes ni en el cambio de camilla del hospital!
Tenemos que estar seguro que en nuestra ambulancia disponemos de un pulsioxímetro. Este instrumento te permite monitorizar la función respiratoria del paciente de forma sencilla.
El “pulso” te informa de la oxigenación arterial sin producir daño alguno en el paciente, de forma instantánea y continua, por tanto, indirectamente, indica el estado de la ventilación.
El valor normal del pulsioxímetro oscila entre el 95% y el 100% de saturación de oxígeno.
Lo que el pulsioxímetro mide en realidad es la el porcentaje de hemoglobina de la sangre arterial que está saturada con O2. Según el grado de saturación de esta hemoglobina, la sangre cambia el tono y la intensidad del color. Este cambio de color es detectado y medido por una sonda que emite un haz de luz que atraviesa el lecho vascular.
¿Dónde colocar la sonda del pulsioxímetro?
Para monitorizar la oxigenación, el “pulsio” utiliza una sonda de medición, la cual puedes adaptar a diversos lechos vasculares:
Limitaciones del pulsioxímetro
El pulsioxímetro tiene una serie de limitaciones que debes conocer. En las situaciones que te describo a continuación no funciona correctamente. Debes tener en cuenta que:
¿Cómo ayudar a un paciente con Disnea?
Imagina como se debe sentir tu paciente: Se está asfixiando y lo único que desea es poder respirar mejor. Hay una palabra que empleamos todos los "sanitarios" a la ligera cuando atendemos a un paciente que tiene disnea, esta es: Tranquilícese. Esto es muy fácil decirlo; ¡tú no eres el que se está asfixiando!, pensará tu paciente.
Es cierto que cuanto más tranquilo esté, menos consumo de oxígeno tendrá su organismo y, por lo tanto mejorará su disnea. Pero no trates de calmarlo diciéndoselo, puede que lo pongas más nervioso: Procúrale un ambiente tranquilo, deja que se quede en la habitación alguna persona que le sirva de consuelo en esos momentos tan duros. Tú debes trabajar de forma segura y sin "carreras", de esta forma transmitirás más seguridad a tu paciente.
Oxigenoterapia.
El O2 está en la atmósfera a una concentración del 21%. Para una persona sana esta cantidad es suficiente para satisfacer el O2 que necesitan las células.
Las personas enfermas requieren concentraciones mayores de O2 para mantener sus niveles sanguíneos en rango compatible con la vida. Probablemente el candidato más claro para la oxigenoterapia es aquel paciente cuyos pulmones, por las razones que sean, no pueden desarrollar la función de intercambio gaseoso de forma adecuada.
¿Cómo se si debo poner oxígeno al paciente?
Existen una serie de signos y síntomas que te ayudarán a identificar las situaciones en las que le debes administrar oxígeno a tu paciente. Estos son:
En todos estos casos debes aplicar oxígeno a la mayor concentración posible. Lo irás descendiendo paulatinamente hasta la mínima concentración con la cual el paciente no refiera dificultad respiratoria. Si dispones de pulsioxímetro mantendrás un aporte suficiente para que la SatO2 sea mayor del 95%.
Continuara……¿Cómo administro el oxígeno?, Trastornos cardiovasculares de urgencia, y otros signos de gravedad.
Antony