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Los cuadros de envenenamiento y sobredosis son problemas atendidos con una frecuencia relativa por los servicios de Emergencias Médicas. Los incidentes van desde episodios leves de exposición que no causan síntomas hasta exposiciones graves que pueden causar la muerte del paciente y que también colocan en riesgo a los profesionales de Emergencias Medicas. La evaluación última de un cuadro de exposición depende de tres factores principales:
1) El Veneno o el Toxico.
2) El Paciente.
3) El Tratamiento.
Estos tres factores inducen a un efecto específico sobre el tratamiento Prehospitalario de los pacientes con problemas de envenenamiento o intoxicación.
VÍAS DE EXPOSICIÓN I
Las cuatros vías principales por las que se producen el envenenamiento son:
1) La ingestión.
2) Inhalación.
3) Absorción.
4) Inyección.
Algunos tóxicos pueden introducirse en el organismo por más de una vía. Al paciente se le debe de preguntar siempre de manera específica por la vía por la que se ha producido el envenenamiento o intoxicación.
LA INGESTIÓN
Tiene lugar cuando un toxico es deglutido y se introduce en el tracto gastrointestinal. Muchos tóxicos pueden entrar en el cuerpo por esta vía:
1) Medicamentos
2) Tóxicos de origen vegetal
3) Productos utilizados en el hogar
4) Drogas
Tras la ingestión, el producto es absorbido por la mucosa que reviste el tracto gastrointestinal y alcanza el torrente sanguíneo, en el que ejerce sus efectos tóxicos (de envenenamiento). En muchas situaciones, según el momento de la ingestión, es posible que el paciente no presente síntomas cuando llega el Técnico de Emergencias Médicas. La única evidencia de la intoxicación puede ser la historia contada por el paciente o la observación de elementos residuales en el escenario (por ejemplo envases de comprimidos, contenedores vacíos de productos del hogar, residuos de plantas). La ingestión de venenos también puede causar quemaduras en la boca o alrededor de ella, así como en el esófago, además, puede inducir náuseas, vómitos, diarrea o dolor abdominal. Los niños de 1 a 3 anos acumulan el 80% de todas las ingestiones accidentales de tóxicos. Los niños de este grupo de edad tienen una gran curiosidad por todo y a menudo se llevan las cosas a la boca para conocerlas.
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Miguel López Cabrera TEM-P, FP, Instructor.
FUNDACIÓN CAEM / ALERTA MÉDICA