Unidos, además de por amistad, también por un sin fin de ideas en común, nos ponemos a vuestra disposición para ayudaros en todo lo que esté a nuestro alcance, tanto en cuestiones de ámbito sanitario como en los derechos y obligaciones laborales, como también información de interés que podáis tener dentro del trabajo que estáis desempeñando.
Un día cualquiera se caracteriza por la gravedad de los avisos atendidos, son esos avisos que te marcan para siempre, y que de tu actuación depende la vida de otras personas.
Entre las emergencias que se atienden un día cualquiera, se encuentran entre otras:
Parto en curso: El tiempo entre contracciones será inversamente proporcional a la distancia que tengas que recorrer para llegar al lugar. No obstante, cabe destacar que ante lo inminente del parto, cuando te presentes en el lugar preparado para traer al mundo una nueva criatura, te darás cuenta de que el tiempo entre contracciones no bajará de los 10 minutos
Paciente inconsciente: En esta categoría cabe cualquier cosa, desde la persona que se desmaya y su estado de inconsciencia dura 2 segundos, al indigente que está plácidamente durmiendo en la calle y al cual solo consigues cabrear cuando le despiertas, y a la ingente cantidad de borrachos que resuelven su inconsciencia tras la aplicación de unos estímulos.
Accidente de tráfico con atrapados: Acudes dispuesto a encontrar el accidente de tu vida, deseando que los bomberos y el soporte vital avanzado se encuentren en el lugar, dispuesto a echarles una mano. Cuando te vas acercando te das cuenta de que eres el primero en llegar, tu grado de ansiedad aumenta, tuya es la decisión hasta que llegue el resto de intervinientes. Pero no, no puede ser, cuando llegas te das cuenta de que realmente no están atrapados, sino que no han hecho ni siquiera el esfuerzo de salir del coche tras ese accidente a 20 km/h.
Incendio con atrapados: Se aplica la misma regla que en el accidente con atrapados, cuando llegas al lugar, y te pones a disposición de los bomberos, estos te informan de que hasta al hamster de la hija de la vecina del 3º le ha dado tiempo a salir.
No obstante, tu sigues acudiendo con la misma carga de adrenalina al siguiente aviso, puesto que sabes que tarde o temprano, llegará el momento de la verdad.